Reducir el tráfico, introducir combustibles alternativos y mejorar el transporte público, principales soluciones para la calidad del aire

2017-05-09 CALIDAD DEL AIRE_GNF 02 Energía y Medio Ambiente

Durante una jornada organizada por la Fundación Gas Natural Fenosa, con la colaboración de la Comunidad de Madrid, diferentes expertos buscaron soluciones para mejorar la calidad del aire urbano en las ciudades españolas, basándose en las experiencias de Milán y Berlín.

Ante el reto de las emisiones del transporte, el uso de gas natural reduce más del 85% las emisiones de NOx, partículas y SO2, principales causantes de problemas de salud respiratorios.

El Viceconsejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Ruiz, y el director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, Martí Solà, inauguraron hoy el seminario La calidad del aire urbano: diagnóstico y respuestas en Milán, Berlín y Madrid, al que asistieron más de 200 profesionales. Durante la jornada, diversos expertos debatieron sobre la situación actual de la calidad del aire en las ciudades españolas, analizando las causas de la contaminación local y se presentaron diferentes soluciones, a partir de las experiencias de Milán y Berlín.

El director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, Martí Solà, manifestó que la contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud y, puede reducirse con la introducción de combustibles alternativos para el transporte, por ejemplo, el gas natural. “En comparación con otros combustibles, el gas natural reduce un 85% las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y casi completamente las emisiones de partículas en suspensión y dióxido de azufre (SO2), principales causantes de problemas de salud respiratorios”.

El Viceconsejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Ruiz, explicó que la Comunidad de Madrid va a crear la Comisión de Cambio Climático y Calidad del Aire, un órgano interdepartamental que integrará y coordinará las actuaciones de las diferentes consejerías en estas materias, que tendrá entre sus funciones la integración de las políticas sectoriales del Ejecutivo en materia de cambio climático, impulsar nuevas medidas o desarrollar la labor de interlocución con los agentes económicos y sociales.

También detalló que se está revisando la Estrategia de Calidad de Aire y Cambio Climático, conocida como Plan Azul+, que entre otras medidas incluye la concesión de ayudas para sustituir taxis y furgonetas de reparto por vehículos menos contaminantes. Unas ayudas que en 2018 pasarán de un máximo de 6.000 euros hasta los 8.000 para los profesionales del taxi que sustituyan su vehículo por otro 100% eléctrico.

Por su parte, el jefe de Área Calidad Atmosférica de la Comunidad de Madrid, Ricardo Vargas, explicó que la mejora constante de la red de medición de calidad del aire de la región o la renovación del parque de vehículos institucional y la flota de autobuses interurbanos de bajas emisiones o 100% eco son otras de las iniciativas que ya se han puesto en marcha.

La subdirectora general de Sostenibilidad del Ayuntamiento de Madrid, Ángeles Cristóbal, explicó que el Ayuntamiento de Madrid aprobó en  la Junta de Gobierno del pasado 6 de abril el Plan de Calidad del Aire y Cambio Climático (PLAN A), que estará en período de información pública hasta el 18 de mayo. Contiene treinta medidas encaminadas a cumplir la legislación europea y nacional en materia de calidad del aire, reducir en el año 2030 las emisiones GEI en línea con el Acuerdo de París y disminuir en un 50% las emisiones causadas por la movilidad urbana en 2030 frente a 2012.

El profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, Rafael Borge, hizo hincapié en la contribución del tráfico en las ciudades y los fenómenos de dispersión y transporte de contaminantes, factores que, según este experto, “es preciso considerar para la aplicación de medidas de mejora eficaces”.

El profesor de investigación del Consejo Superior Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), Xavier Querol, explicó que el problema de la calidad del aire se debe a factores como la alta densidad de vehículos de ciudades como Madrid (con 2.100 turismos matriculados por kilómetro cuadrado) y Barcelona (5.700), la alta proporción de turismos diésel en nuestras flotas (65%), el fracaso de la política europea en cuanto a reducción de emisiones de NO2 de los turismos diésel, y también “el escaso desarrollo de políticas que generen un transporte público metropolitano atractivo (económico, rápido y confortable) y que desarrollen una logística de reparto de mercancías y de despliegue del taxi que incluyan seriamente criterios ambientales”. 

Soluciones aplicadas en Milán y Berlín

El jefe de la Unidad de Calidad del Aire de la Agencia de la Región de Lombardía, Guido Lanzani, explicó que la conurbación de Milán, con 3.6 millones de habitantes, supera habitualmente los límites de polución debido al tráfico (vehículos diésel y camiones en particular) y a la combustión de la madera, aunque la agricultura y la industria también contribuyen. Según este experto, “las medidas estructurales son necesarias para reducir la contaminación del aire, y las medidas locales pueden ayudar a sensibilizar al público y a cambiar comportamientos”. En este sentido, Lanzani explicó que la introducción del Área C, un peaje para entrar en el centro de la ciudad, “ayudó a aumentar el número de bicicletas y coches compartidos en la ciudad y la reducción de los kilómetros de los coches”.

El jefe de Sector del Departamento del Senado de Berlín, Medio Ambiente, Transporte y Protección Climática, Martin Lutz, destacó algunas de las medidas implementadas en la capital germánica, por ejemplo, la zona de bajas emisiones. Según detalló, como resultado de la estrategia “Ningún diésel sin filtro”, los niveles de material particulado (PM10) han disminuido, especialmente las concentraciones de partículas tóxicas de hollín. Lutz expuso el debate actual en Alemania sobre implantar una nueva etiqueta “azul” para el diésel limpio, y enumeró algunas de las acciones necesarias para ayudar a cumplir los valores límite de la calidad del aire en Berlín y otras ciudades europeas tan pronto como sea posible.

La jornada fue clausurada por el director general de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, Diego Sanjuanbenito, y el director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, Martí Solà.